De qué va:
Delirio, la hermana pequeña de Sueño (imagen), echa de menos a Destrucción, quien decidiera claudicar de sus responsabilidades y está desaparecido (y cuyo carácter extrovertido y cariñoso propiciaba la verdadera unión familiar entre los Eternos). Para acometer la búsqueda visitará a sus hermanos para pedirles ayuda.
Algunas cosas:
-Da comienzo una saga, “Vidas Breves”, que durará nueve números y se centra en la figura de Destrucción. Por primera vez en la serie (antes ya lo conocimos en el anual “La canción de Orfeo”) aparece físicamente el “pródigo”, auque claro, sólo en el recuerdo de sus hermanos. Sin embargo, de Destrucción y su decisión de abandonar su cargo sabemos, por conversaciones entre la familia, ya desde en capítulo 10 (esto es, hace casi tres años en el desarrollo de la serie mensual), donde Desesperación habló del “pródigo” con Deseo. Desde este momento ya lejano en la serie, los encuentros familiares solían aludir más o menos explícitamente a Destrucción.
-Aparecen Orfeo y la tumba de Johanna Constantine, que se conocieron en el capítulo 29.
-Thompson dibuja a Delirio con los rasgos de la cantante (y amiga de Gaiman) Tori Amos.
-Vamos con las citas: “Vidas Breves” es una colección de biografías escrita por John Aubrey.
-“Lluvia en el portal” es una novela de Thorne Topper Smith.
-“Diario del año de la peste” es, como se cuenta en el capítulo, un texto de Daniel Dafoe.
-El epitafio en la tumba de Johanna Constantine (pag. 2) cita un poema de Matthew Prior: “An english padlock”.
-Delirio, en la página 8, se confunde. Al citar una película con Marilin Monroe y Rita Hayworth piensa en “Bus Stop”, de Joshua Logan, pero habla de “The Wainward bus”, de Victor Vicas.
-Se citan canciones: “Tear in your hand”, de Tori Amos, y “Another one bites to dust”, de Queen (página 9, diálogo traducido como “-Ah, otro que muerde el polvo”).
-Y un par de guiños: Delirio entra en el club, forzando la voluntad del portero como hacía Obi Wan Kenobi en una famosa escena de “La Guerra de las Galaxias”.
-“La rueda nunca se detiene”, ríe destrucción en la página 22, charlando con Desesperación: la rueda que no cesa es un concepto del hinduismo, la rueda del Dharma… concepto de permanente tránsito, de cambio continuo. Parece que Destrucción se lo pensó largo y tendido, antes de abandonar…
Opinando
Es cierto que Gaiman puede ser un autor de estilo relamido, que a veces parece gustarse a sí mismo en exceso, pero simplemente a la luz de este número queda claro que también atesora virtudes, una gran inteligencia narradora, y un control del caos que es una serie tan longeva como esta, difícil de rastrear en otras cabeceras. Llegamos al eje central de Sandman, han pasado cuarenta números y, restan 34. En esta médula Gaiman va a dar un vuelco a la narración: si hasta aquí sobre todo se dedicó a concebir su universo fantástico y poblarlo de preguntas, enigmas y cuestiones por resolver, la búsqueda de Destrucción será el catalizador de todas las respuestas que llevan, inexorablemente, al final del relato.
Además, no es circunstancial comprobar que en todo este número no aparece Sueño. Es más, si nos fijamos un poquito el relato se desarrolla entre Delirio, Deseo y Desespero. Y tras Delirio, protagonista absoluta, el primer Eterno en aparecer es un equívoco, Muerte, pero no es Muerte sino una chavala humana que se maquilla al gusto gótico, a quien Delirio confunde. Sí, desde aquí Gaiman nos dice (sin subrayados) que los Eternos Mayores no van a aparecen en el capítulo, centrándose en los Eternos Menores. Ni Sueño, di Destino, ni por supuesto Muete.
Porque el cambio total, el proceso que precipitará todo este universo en algún sentido (y hasta aquí puedo leer sin no destripar acontecimientos), da comienzo desde lo pequeño (relativamente, claro; Delirio es más grande que los dioses y más anciana que las estrellas, pero no deja de ser la pequeña, en la familia). Como una bola de nieve, un minúsculo y caprichoso acto de la benjamín 'loca' de la casa se convertirá en una avalancha de proporciones incalculables.
Por su parte, Thompson me parece una ilustradora muy adecuada, versátil, cómoda en los ambientes fantásticos, en los submundos urbanos, en las escenas del pasado… una buena partenaire para este ciclo, que es de mis favoritos (o así lo recuerdo, veremos con la relectura… aunque como digo, empieza muy bien)

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